El Diario de San Antonio Abril es un mes silencioso, pero profundamente revelador en las escuelas: ya pasó la emoción del inicio del año, los cuadernos dejaron de estar impecables y la rutina comienza a asentarse. Es justamente en este momento donde el aprendizaje empieza a mostrarse y no me refiero particularmente en pruebas o notas, sino en pequeñas señales que muchas veces pasan desapercibidas. Por ejemplo, un estudiante que evita participar, otro que copia sin comprender, uno que se…