El alcalde de Santo Domingo, Fernando Rodríguez Larraín, se encuentra en una situación delicada después de que la Contraloría lo apercibió por no actualizar su declaración de patrimonio. Según fuentes oficiales, esta omisión administrativa habría sido debida a una falta de atención en la gestión de la documentación requerida.
El edil aseguró que la situación ya ha sido regularizada y que no hay motivos para preocuparse. Sin embargo, la decisión de la Contraloría ha generado preocupación entre los ciudadanos, quienes esperan que se tomen medidas para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública.