El país enfrenta problemas complejos que afectan directamente la calidad de vida y el desarrollo económico, como la inflación, el aumento del costo de vida, la inseguridad y la migración.
Los datos oficiales reflejan esta realidad, con una pobreza por ingresos de 17,3% y un coeficiente de Gini que evidencia brechas de desigualdad.
Para abordar estos desafíos, se requiere un diagnóstico preciso, regulación eficiente y soluciones sostenibles, así como un mejor Estado que coordine esfuerzos con el sector privado, la academia y la sociedad civil.