Humberto Suazo se paseaba nervioso y se tomaba la cabeza al borde de la cancha en el estadio de San Bernardo. Su equipo estaba con un hombre más, pero el gol no salía. Hasta que en los 90 minutos, el árbitro Juan Lara se demoró una eternidad entre que lo llamaron del VAR y en lo que fue a ver la pantalla, para cobrar el penal con Gonzalo Bustos…