En un esfuerzo por garantizar la seguridad y bienestar de los estudiantes, los colegios municipales de San Antonio han reforzado sus protocolos ante amenazas y violencia. Directores y encargados de convivencia escolar han llamado a las familias a mantener un rol activo en la educación de sus hijos, fomentando la comunicación y la colaboración para prevenir conflictos.
Las autoridades educativas han implementado medidas de seguridad adicionales, como la capacitación de personal y la instalación de sistemas de vigilancia, para proteger a los estudiantes y personal del colegio. Además, se han establecido canales de comunicación abiertos para que los estudiantes y familias reporten cualquier incidente o preocupación.