El Diario de San Antonio Que las principales empresas de inteligencia artificial estén contratando filósofos puede parecer una excentricidad o una estrategia para reforzar sus credenciales éticas. La realidad es mucho más interesante: descubrieron un problema que la ingeniería, por sí sola, no puede resolver. Durante décadas, programar consistía en escribir instrucciones para que un computador las ejecutara. La inteligencia artificial cambió esa lógica. Hoy los modelos ya no siguen un listado…