La sentencia que condenó a Andrés Sutar, un hombre de 30 años, pareja y conviviente de la joven antofagastina Javiera Jiménez Galleguillos, a la pena de presidio perpetuo calificado, la más severa del ordenamiento penal chileno, descansó en dos elementos centrales: la concurrencia de dos circunstancias agravantes y la ausencia de cualquier…