El Diario de San Antonio Una deuda por pensión de alimentos no es igual a cualquier otro compromiso impago. Detrás de ella no hay solamente dinero: hay necesidades concretas de un niño, niña o adolescente. Cuando quien debe pagar no lo hace, esa deuda no desaparece. Se desplaza y muchas veces termina siendo absorbida por quien tiene el cuidado cotidiano de los hijos: quien compra los alimentos, paga el colegio, medicamentos, vestuario y cuentas del hogar, y además debe enfrentar gastos…