El Diario de San Antonio

La prisa no solo acelera el mundo: nos borra de él. Es el lenguaje de los sistemas, no el de las personas. Y en ese lenguaje profesores y estudiantes desaparecemos: quedamos sin rostro y sin voz.

Hoy las palabras se han vuelto livianas y hay cosas de la escuela, de ese espacio y tiempo del estudio, que pareciera que se están…