El Diario de San Antonio Cada vez que un temporal, un aluvión o un terremoto golpea a Chile, ocurre lo mismo: además de la emergencia humana e institucional que acapara la atención, aparece otra crisis, silenciosa y previsible, que nadie planificó. Escombros de demolición, restos de construcción, arrastre fluvial, y residuos voluminosos se acumulan de golpe en cantidades que ninguna comuna está preparada para procesar. No es un fenómeno nuevo. Es lo que sucede cuando un país no ha asumido la…