La fuerza pública intervino en el predio de Esval en San Antonio, desalojando a los ocupantes que habían instalado viviendas, segundas viviendas, bodegas y estacionamientos en un terreno de media hectárea.
Según fuentes oficiales, la toma había sido ocupada por alrededor de 60 techos, lo que generó preocupación por la seguridad y la legalidad de la situación.
La operación de desalojo se llevó a cabo con el apoyo de la fuerza pública, garantizando la seguridad de todos los involucrados.