En algunos barrios de San Antonio, la educación ha perdido su atractivo debido a la influencia del narcotráfico, que promete a los jóvenes una vida de lujos y reconocimiento inmediato. Los niños ya no sueñan con ser médicos, profesores o ingenieros, sino con tener un auto de alta gama antes de los 18 años. La escuela ya no puede competir con la promesa del narcotráfico, que ofrece dinero rápido, ropa de marca y respeto inmediato. Los profesores enseñan con miedo y agotamiento, mientras que los…