El Diario de San Antonio “Las cadenas del desorden nos están dejando sin aliento, hasta el extremo que el mismo orden internacional se ha vuelto cada vez más descompuesto y fraccionado, en parte debido a nuestro estado de podredumbre interna”. Se comenta que el tiempo es un gran maestro; lo diabólico es que nos va encadenando hacia un horizonte desordenado y conflictivo, donde prevalece la desconfianza hacia el semejante. Por desgracia, la cultura del abrazo sincero, la mano extendida hacia el…