El Diario de San Antonio Hace unos días, mientras viajaba en transporte público, me quedé observando una escena. Una madre iba con sus dos hijos. Cada uno tenía un celular en la mano. Por momentos ella miraba la pantalla de uno y luego la del otro. Había interacción, pero las miradas se encontraban sobre un dispositivo. Después miré alrededor. Conté cerca de doce adultos concentrados en sus teléfonos. Pensé qué podría ocurrir si esos niños levantaran la mirada. Quizás del encuentro entre…