Hasta la fecha, varias comunas de la región ha optado por mantener celebraciones sin pirotecnia para recibir el 2027, apelando al bienestar de personas neurodivergentes, mascotas, protección ambiental y priorización de recursos públicos. Otras aún mantienen la incertidumbre respecto de sus espectáculos, específicamente en el valle del Elqui.