Una crítica combinación de escasez de rutas, falta de disponibilidad y tarifas inalcanzables mantiene a la Región de Aysén aislada por vía aérea, transformando el derecho a desplazamiento en un privilegio económico. La situación afecta severamente a las familias que deben trasladarse a la zona central por urgencias de salud o motivos de estudio.