En una visita in situ, el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, reconoció severos daños en la infraestructura producto de la crecida del río Cautín que hoy permiten establecer que ha llegado a término su vida útil, por lo que la única solución viable es su demolición para dar paso a un nuevo viaducto. “Este es un puente que tiene 93 años, por lo tanto, ya largamente superó su vida útil y la solución definitiva pasa por un nuevo proyecto. Afortunadamente, hay algunos trabajos (de…