Después de más de ocho años, el presidente estadounidense ha llegado a China en un contexto muy diferente al de 2017. La visita se produce en un momento de gran tensión internacional, con conflictos bélicos en desarrollo y la llamada guerra arancelaria que ha afectado a China. La imagen de Trump sufre deterioro a causa de sus acciones en el ámbito internacional y nacional, lo que lo lleva a buscar resultados tangibles de esta visita, especialmente con vista a las elecciones de medio término. La…