El que se conoce como el pulmón verde de San Antonio presenta una imagen que dista mucho de este calificativo. El parque DYR (Deporte y Recreación) se convirtió en el basurero de vecinos que no tienen escrúpulos en ir a dejar sus desperdicios. El pasado fin de semana, la ambientalista Liliana Cancino, cuando se dirigía a la playa de Llolleo, captó una serie de imágenes que mostraban distintos microbasurales en los caminos interiores del parque. A esas fotografías se sumaron otras de vecinos…